Hablemos de… Squirting

Hola a todas y todos a otra entrada del blog. Espero que estéis bien y que, ahora que llega semana santa, tengáis esos momentitos de tranquilidad y privacidad que tanto necesitamos todos de vez en cuando. Ya sea para relajarnos, para disfrutar o para, simplemente, no hacer nada. Que de vez en cuando no va nada nada mal.

Dicho esto, el tema de la entrada de hoy es algo que mucha gente nos pregunta y que es un gran desconocido para muchas: el squirting. Y sin más que añadir, ¡vamos al lío!


Seguramente ésta no sea la primera vez que escuchas el término “squirt”. Ya sea porque alguien te lo ha comentado, lo hayas visto en algún foro o revista, en alguna serie o, directamente, viendo porno.

Pues bien, hoy vengo a resolveros algunas dudas que posiblemente tengáis al respecto y así tratar de que consigáis llevarlo a cabo. Porque sí, todas las personas con vagina están capacitadas para poder hacerlo y no decepciona, pues el placer y la increíble estimulación que conlleva están más que aseguradas.

 

Primero de todo, vamos a aclarar una cosa que mucha gente se pregunta cuando no sabe que es el “squirting” exactamente. ¿Es lo mismo que la eyaculación vaginal? No, son dos cosas totalmente diferentes, aunque a priori se pueden parecer mucho.

El squirting es la expulsión de un líquido parecido a la orina (de hecho, se compone de urea y elementos parecidos a la orina), aunque sin el olor ni el color de esta, al estimular unas zonas clave. Se expulsa por la uretra, de ahí que mucha gente piense que es orina y lo reprima.

La eyaculación femenina también consiste en la expulsión de líquido, pero este es más viscoso que el del squirting y es de un color blanquecino en vez de transparente. Digamos que se parece más a la eyaculación masculina. Se expulsa por unos orificios llamados glándulas Skene, situadas a los lados de la uretra.

Ahora ya sabemos diferenciar ambos sucesos. Pero, ¿cómo podemos conseguir realizar un squirting?

Como ya hemos dicho antes, el squirting se produce por la estimulación de ciertas zonas concretas. Estas son la zona G, el clítoris y/o el conjunto clítoris-uretra-vagina. Pero claro, esto no es como tocar un botón y ¡bingo! squirting realizado con éxito. Ni mucho menos, es algo que tenemos que trabajar un poco y no lo conseguiremos de buenas a primeras. Se estima que entre un 15-55% de las personas con vagina han conseguido experimentarlo. Así que si no lo consigues, no te preocupes, no significa nada malo, solo te hace falta un poco más de paciencia.

Sí, sí, todo esto está muy bien. ¡Pero yo quiero saber cómo puedo conseguirlo! Aquí te dejo unos consejos que te pueden ayudar:

  1. Mantente relajada. Lo primero es tener claro que lo quieres conseguir, pero sin pensar todo el rato “lo conseguiré, lo conseguiré” o “lo tengo que conseguir”. Porque ponerte tanta presión podría hacerte efecto bloqueo y eso no lo queremos. Así que contra más relajada y tranquila, mejor.
    Puedes probar a respirar para conseguirlo, concentrarte en cómo te estás tocando o cómo te están tocando. Simplemente, déjate ir y disfruta del momento.
  2. La lubricación es una ayuda fundamental. Tenemos muy claro lo que queremos conseguir, también hemos visto las zonas que nos pueden ayudar a ello: zona G, clítoris y/o el conjunto clítoris, uretra-vagina. Pues qué mejor para ayudarte a todo eso que un buen lubricante, ¿no?
    En nuestra tienda contamos con muchos lubricantes que te pueden ayudar a la estimulación del punto G o del clítoris, para aumentar las sensaciones y ayudarte a conseguir el squirting, como por ejemplo las cremas Lluvia de amor o Jardín secreto de la marca Shunga.
  3. La estimulación es muy importante. Una vez tengamos la lubricación realizada, toca la parte que más disfrutamos todas y a la que más tiempo le tenemos que dedicar: la estimulación. Ya seas tú sola o con alguien, puedes hacerlo con los dedos o con juguetes sexuales.
    Pero la cosa está en tener paciencia, ir probando, acariciando a diferentes ritmos, de diferentes formas. En resumen, explorar y encontrar las mejores formas de llegar a nuestro destino. Mientras estamos estimulando el punto G, podemos ir tocando también el clítoris, pero siempre con cuidado que no nos queremos hacer daño. Recuerda que esto es un trabajo en equipo, estimulando sólo una zona tendremos menos posibilidades de conseguirlo.
  4. Y por último, si sientes ganas de orinar… No pasa nada, ¡significa que lo estás haciendo bien! Eso es como leer un cartel que dice que vas en la dirección correcta. Estás a punto de llegar a tu destino. Keep going.
  5. Como extra, puedes probar diferentes posturas que ayudan a la estimulación del punto G, pues hacen que sea más directa. Algunas podrían ser:
    • El perrito

    • La profunda o trasera profunda

    • La dominante

      (TAMBIÉN LLAMADA COWGIRL O REVERSE COWGIRL, SEGÚN LA POSICIÓN)

    • La amazona

    • El ventilador

Y hasta aquí el artículo de hoy. Espero que os sea de mucha ayuda y que con estos consejos, podáis disfrutar un poquito más de vuestra sexualidad y vuestra vida sexual. Os deseo mucho éxito en el squirting y que lo disfrutéis mucho. Nos vemos en la siguiente entrada, ¡hasta la próxima!

Y recordad: ésto es mucho más que sexo.

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