5 cosas sobre BDSM: ¿Sabemos de qué hablamos cuando hablamos de BDSM?

¡Hola! Hoy vengo a hablaros de un tema que, cuando hablamos de sexo, a todos se nos pasa por la cabeza. Algo que todos hemos querido probar alguna que otra vez, aunque ya hayamos practicado un poco sin saberlo. Hoy vengo a hablar de BDSM. ¿Listas y listos? ¡Vamos a ello!


El BDSM es una de las prácticas sexuales más controversiales que hay hoy en día, y no solo eso, sino que es una práctica muy mal entendida. Mucha gente ve el BDSM como una práctica violenta, llena de dolor sin límite y con nula seguridad… pero no pueden estar más equivocados. Lo que mucha gente no sabe es que el BDSM se basa en el respeto, el bienestar, la confianza y la seguridad.

De hecho, un estudio sobre el bondage y algunas otras prácticas BDSM publicado en la revista The Journal of Sexual Medicine, reporta lo siguiente según las respuestas de sus más de 900 participantes:

– 89.7% sintieron libertad personal

– 98.5% sintieron placer o disfrute

– 90.7% tuvieron sentido de la aventura

– 90.8% reportaron un uso de habilidades personales

– 91.4% sintieron relajación o disminución del estrés

– 90.6% reportaron autoexpresión o autoexploración

– 96.6% tuvieron emociones positivas

La conclusión del estudio, a grosso modo, fue que el bondage y el BDSM se ajustan a las propiedades beneficiosas de disfrutar del golf, la natación o algún evento cultural.

Aquí os explico algunos puntos sobre esta práctica que, si nos quitásemos tabús, puestos de manera un poco estúpida si me lo permitís, todos seríamos mucho más felices sexualmente y viviríamos una vida sexual mucho más libre y plena.

  1. ¿Qué es el BDSM?
    Cuando nos referimos al BDSM, empleamos el término de forma equivocada ya que lo tenemos como sinónimo de sadomasoquismo. Pero, en realidad, cada sigla significa algo diferente y pertenecen a diferentes subculturas entre sus participantes.Las siglas significan Bondage y Disciplina, Dominación y Sumisión, Sadismo y Masoquismo. Por esto, mucha gente lo asocia a una práctica que se basa en infligir o provocar dolor. Pero la realidad es que abarca mucho más: un mundo intelectual, donde la estética y la erótica pertenecen muchas veces a un ambiente adinerado y complejo.¿Por qué? Porque muchos ricos, con mucho poder en su círculo habitual, sienten la necesidad de experimentar a veces que no tienen apenas poder y necesitan sentirse sometidos por alguien más.
  2. Cuidado y respeto
    Se suelen confundir las torturas y la humillación con la falta de respeto, pero nada más lejos de la realidad en el BDSM.Todas las acciones dentro del ambiente BDSM son consensuadas previamente y llevadas a cabo dentro de un entorno de seguridad. El cuidado es uno de los pilares fundamentales del BDSM. El dominante tiene la obligación y el deber de asumir la responsabilidad del bienestar del sumiso, que se entrega completamente a sus manos. Por eso es tan necesaria la confianza en este mundo.El BDSM tampoco se basa en el dolor ni la improvisación, sino que se basa en la planificación, el control, la precaución, la consideración… Es por eso que la comunidad internacional de BDSM pone especial énfasis en que las prácticas sean SSC: Safe (seguras), Sane (sanas) and Consensual (consensuadas).
  3. Roles
    Dentro del BDSM podemos identificar dos roles principalmente: el dominante y el sumiso.El dominante, también llamado top o activo, es el que disfruta de estas prácticas manteniendo una actitud proactiva, teniendo la iniciativa y el control de las acciones y todo lo relacionado con la práctica. Es el encargado, sobretodo, de la seguridad del sumiso y de su bienestar. También se le puede llamar Maestra o Maestro, Ama o Amo.El sumiso, también llamado bottom o pasivo, es quien obtiene el placer al entregarse por completo, ofreciendo confianza plena, al dominante para que sea ella o él quien le dirija. También tiene la potestad de decidir cuándo se acaba la práctica o una parte de ella. Previamente se decidirá una palabra de seguridad, que será la que marcará el fin y a la cual el dominante debe hacer caso inmediatamente.
  4. ¿Es saludable?
    Esta duda es muy común, debido a la relación del BDSM con el dolor y el sadomasoquismo sin control, pero siendo claros y concisos: es totalmente saludable.Las personas que practican BDSM tienen un manual ético de consentimiento muy estricto e interesante, ya que al ser una práctica alternativa o no convencional, es necesario que haya un consentimiento muy detallado de lo que se puede hacer o no.El problema viene cuando se practica sin consentimiento de ambas partes, sin haberlo hablado previamente, cuando hay algún tipo de rechazo o incomodidad por alguna de las partes. O cuando se realiza bajo un marco de abuso y violencia.

    Es por eso que siempre, antes de empezar la práctica, es necesario marcar unos límites que deben acatarse y adoptar una palabra de seguridad. Para asegurar una práctica que no haga daño a nadie sin consentimiento.

  5. ¿Es raro?
    A ojos de mucha gente el BDSM es una práctica rara, inusual, algo diferente. Tal vez muchos crean que no es para ellos, que jamás la practicarán o que no se ajusta a sus gustos sexuales. Pero, ¿es eso cierto del todo?Ahora que hemos visto un poco lo que es el BDSM, y espero haberos abierto un poco los ojos, podemos asegurar dos cosas: no es para nada raro (aunque se catalogue como práctica alternativa o no convencional) y todo el mundo lo ha practicado sin siquiera saberlo.¿Alguna vez no habéis pensado en que os aten? ¿No habéis dejado que la otra persona, u os han dejado a vosotros, llevar las riendas de la situación siempre y cuando se hiciese caso si decidís parar? Pues bien, esto son solo dos ejemplos claros y sencillos, puestos en situaciones cotidianas, de que habéis practicado de alguna u otra forma BDSM.

    Tal vez si exploráis un poco más y encontráis un compañero o compañera con quien experimentar, podáis descubrir, muy gratamente, lo increíble de este mundo tan amplio.

Por último, me gustaría dejaros unas palabras de recomendación por si os queréis adentrar en este tipo de prácticas:

Tener prácticas como el bondage sin conocerlas, perfectamente puede resultar peligroso. Es muy importante informarse bien y asegurarse de que los elementos utilizados (esposas, collares, mordazas, cuerdas…) son de buena calidad y no representan ningún riesgo para la salud o la vida de ninguna de las partes. También cabe decir que para iniciarse hace falta tiempo, paciencia e información, pero sobretodo confianza y consentimiento entre ambos participantes. No hagáis nada que no os transmita seguridad.

Dicho esto, si os apetece explorar este amplio mundo, os recordamos que tenemos una línea de varias marcas exclusivamente dedicadas al BDSM en la tienda, garantía de máxima calidad y seguridad, perfectos para disfrutar de esta práctica sin ataduras (o mejor con, que así es más divertido). También disponemos tanto de objetos individuales como de kits pensados especialmente de tres niveles diferentes: inicial, intermedio y experto.

Y recordad: ¡esto es mucho más que sexo!

Abrir chat